El Bar de los sustos (Historia Real)

4242-cervezaUno de los consejos que uno siempre le dice a cualquier bloguero es que no escriba un viernes, porque es muy poca la cantidad de personas que lo va a leer porque todo mundo anda pensando en fiesta, lo que es se agrava en un día como hoy que es la temporada alta de los moteles.  Pero tengo ganas de contar esto aunque nadie me lea.

El Bar de los sustos 

El día de hoy me fui a tomar unas birras con Julio Córdoba a un bar, mientras hablábamos sobre su tesis de Bitcoin y la ciberdelincuencia, hasta que las cervezas hicieron lo suyo  y ya tenía ganas de ir al baño.

Aproveché que llegó Isa y me fui en busca del baño de hombres. El bar estaba sólo, así que me extrañó ver a una persona que estaba en el baño de hombres. Lo interesante fue cuando finalmente ingresé al orinal y ver como había desaparecido la persona que acababa de ver. Oriné tranquilo, pero tenía la gran duda.

Cuando llegué a la mesa conté lo que vi y se quedaron “freakeados”. Pero yo seguía picado, así que llamé al mesero y le pregunté que si era algo que ya había pasado, pero me dijo que no, que era la primera vez que alguien le decía eso.

A los cinco minutos  se acercó y me dijo que me tenía malas noticias. Lo peor que pudo haber hecho, nos dejó por varios minutos picados, ya que antes de contarnos se fue a atender otras mesas.

Al parecer, le comentó a la administradora y esta le contó que antes en ese bar se aparecía un tipo, principalmente en el baño de hombres y en el sector opuesto al baño. Pero que después  que llegó alguien varios años atrás a hacer oración y cesaron las apariciones.  Nosotros fuimos varias veces al baño a ver si lográbamos verlo de nuevo, pero sin éxito.

El detalle es que la persona que había hecho oración indicó que había un cuadro que tenía algo. Ese cuadro lo habían bajado y se tenía la orden de no subirlo. Pero parece que desde el día de ayer estaba colgado, aunque nadie sabe porqué,  y el día de hoy pasó eso.

Desde donde estaba vi como se llevaban el famoso cuadro para otro lado.

Para mi que algo tenían las birras de ese bar, pero al final  no importa el producto sino la experiencia: una experiencia totalmente espeluznante.

¿A ustedes les ha pasado algo similar?

**Me reservo el nombre del bar con el fin de no hacerle mala publicidad.

 

Prepotencia Policial!!

Oficial de Transito Prepotente

Oficial de Transito, Prepotente

 

La vara es que a mi primillo de 19 años y a mi nos tocó ir a dejar al aeropuerto a unos familiares a las 3 y algo de la mañana (En dos carros por aparte), pero nos topamos con la gran sorpresa que la General Cañas la tenían cerrada,  me imagino que por el asunto de la “platina”, pues bien no tenía la menor idea, por lo que me toco ir a pegarme un vueltón del carajo, solo posible en el tercer mundo.

Llegamos al aeropuerto,  a correr, porque la gente iba tarde por el atraso, nos despedimos, y frente a los carros coordinamos el regreso, ya que mi primillo no conoce y me tenía que seguir, en eso viene un policía de transito gritando que diéramos nuestras licencias, por lo que lo seguimos  al oficial, y yo trate de explicarle la travesía, la hora, el corto tiempo, que él tenía razón que nos teníamos que haber movido más rápido, pero que era madrugada, que fue algo rápido, y que nunca estuvimos lejos de los carros, ya que hasta abiertos estaban, que no había intención de parqueo sino solo de descarga, y le consulte que si la ley daba un tiempo para descargar, que nosotros no duramos ni cinco minutos.

Al parecer al “dios” en uniforme le molestaba el hecho que yo tratara de convencerlo, por más que fuese de buena forma, y lo único que hacia era tratar de hacerme pasar un peor rato, amenazandome con más sanciones, ya que decia estar seguro que no andaba el chaleco ni el extinguidor, entre otras cosas que cada una decia él eran más de cien mil colones por infracción. (Yo no estaba seguro de tenerlas, ya que no andaba mi carro sino el de mi hermano)

Si el mae lo que buscaba era que le ofreciera una mordida fijo no lo iba a lograr, y diay, no me quedaba otra arma que apelar a la buena fe y comprensión sobre el asunto, cosa que le molestaba demasiado. Me decía que me la seguía buscando, y empezó a pedirle todas las varas a mi primo,  y le dije que si yo era el que me la buscaba, que no se desquitara con mi primo,  pero que como decía que me la estaba buscando si nunca le falte el respeto,  cosa que acepto, pero me pidió que lo dejará hacer su trabajo.

Al final le puso la multa a mi primillo de más de teja y algo, y en un momento que fui al carro mi primillo no quería firmar, y yo me acerque y le dije que tranquilo que firmara, que igual era apelable, el mae siguió terminando el parte, y yo le explicaba a mi primillo el procedimiento a seguir, porque estaba preocupado ya que era su primer parte (el mae anda estrenando licencia) , esto molesto al “oficial”, y me decía que me la seguía buscando, yo le dije que qué tenia de malo que le explicara el procedimiento legal a mi primillo, tomando en cuenta que era abogado, y que mi primo estaba preocupado, esto no hizo más que molestar al oficial, y me empezó a pedir el chaleco, el extinguidor, porque me la había buscado, y que cada uno de esos incumplimientos eran más de cien mil pesos, y es en este momento donde  me enojo  y le respondí:

“Vea Oficial, yo no he hecho más que pedir su comprensión sin faltarle nunca el respeto,usted me ha devuelto pura altanería, y  si usted no me dice que esto es un ensañamiento contra mi persona, no se qué es. Así que vea haga lo que usted tenga que hacer , y si me tiene que poner multas hasta por ese rayoncito del carro,  hagalo, pero le aseguro que yo tambien hare lo que me corresponde como ciudadano que sufre un atropello de este tipo, y yo no tenía porque decirselo antes,  pero yo tengo un medio en internet (blog), y tengalo por seguro que mi queja va a llegar a sus jefes, porque esto es un atropello que no es posible que un ciudadano tenga que sufrir, así que haga lo que quiera”

Me quedo callado, esperando que me pongan cuanta multa el mae pueda justificar, pero el mae empieza a escribir en su aparato, y empieza a decirme que soy un tipo con suerte, que el sistema se le pego, y no se qué, yo en mi indignación no respondia nada, salvo que ojalá fuera así, porque no soy un millonario para pagar multas antojadizas. Al final me hizo un parte por no portar licencia, ya que la había olvidado, aunque ya previamente había verificado que estoy debidamente inscrito y con la licencia al día, cesó su insistencia en ponerme otras multas, y hasta “me perdono” la multa más alta por el “mal parqueo” , no sin antes insinuar que dejáramos esto por las buenas (El que nada debe nada teme), yo no conteste nada

La nueva Ley de Transito no hace más que empoderar a los oficiales de transito, que se sienten dioses en la tierra que deben ser ofrendados por los ciudadanos ya sea con veneración o con mordidas.

Es indignante ser tratado como criminal por un Oficial de Transito, y su insistencia de humillarlo a uno por tener la mala suerte de encontrarselo de mal humor, que sino hubiese sido porque ustedes me favorecen con su lectura, hubiese sido una víctima más de la prepotencia policial (con mayores costos económicos en realidad).

Los ciudadanos merecemos ser tratados dignamente por los oficiales de tránsito y este es el fin de esta publicación.

Si usted se identifica con esta historia, comparta este mensaje, a ver si luchamos contra estas conductas.

Actualización: Un Lector en comentarios identifico al mismo oficial en las mismas circunstancias

Carlos:

“Vieras que a mí y a mi papá nos pasó exactamente lo mismo, más o menos a la misma hora de la mañana, otro día, y ahora al payaso este lo tenemos demandado tanto en el tránsito como en la alcaldía, por insolente. Leer su historia es como estar recordando el día en que nos pasó a nosotros. Sólo que a mi papá sí le hizo el parte, el cual apelamos, obviamente, dado que estuvimos parqueados únicamente 2 minutos y a la par del carro. Al día siguiente, mi papá se fue al aeropuerto y tomó fotografías del carros del gobierno (ministerio de salud) parqueados por más de 10 minutos y hasta con un chavalo durmiendo adentro. ¿Y entonces? ¿Hay algunos más iguales que otros ante la ley? Lo felicito por su denuncia. Adelante!” “¡El mismo infeliz! Definitivamente parece que al señor este le pagan por ser un servil de los dueños del parqueo.”