¿Hasta dónde comerse la bronca?

Si algo caracteriza este planeta es por la cantidad de personas que necesitan nuestra ayuda, y el hecho que sean tantas nos deja una gran responsabilidad en quién vamos a elegir para recibir nuestra ayuda.

¡Dime a quién ayudas y te diré quién eres!

Uno simplemente no puede ayudar a todo mundo, uno simplemente no puede alcahuetear la mediocridad de muchos, uno simplemente no puede promover la cultura del pobrecito.

Hay gente que busca “equilibrar” su “karma” ayudando al prójimo, por lo que NO les interesa tanto a quién ayudar, no les interesa tanto hacer el “bien”, “ayudar” se convierte así en la acción más egoísta que pueden hacer, quedando bien con los demás, y que según ellos están “invirtiendo” en “buenas vibras”.

El mundo está repleto de personas que piensan que pueden “cagarla” donde quieran, y que siempre va a venir un “imbécil” a limpiarles sus desechos a mano limpia. Uno por ayudar a alguien no puede embarrarse, uno por ayudar a alguien no puede incentivar el pensamiento mediocre, uno por ayudar no puede joderse, porque promover este pensamiento es lo que no nos permite salir adelante como sociedad.

Hay personas que piensan que con darle una “tejita” a un “piedrero” ya hicieron la obra del día. Hay personas que piensan que el mundo se arregla dandole a los “pobres” de comer, cuando la realidad es que lo único que incentivamos es que sigan pidiendo, lo único que incentivamos es la mendicidad. Si alguien no tiene que comer, más que darle de comer, hay que enseñarles a ganarse el pan de cada día.

No solo existen los pobres de Bienes materiales, al contrario, los que más abundan son los pobres de mente, y no por falta de materia gris, sino por falta de una sociedad que les enseñe a cómo usar su cerebro, cómo aportar a esta sociedad, cómo volverse útiles. Demosle esos “cómo” “cómo” “cómo”, y alimentaremos una sociedad de conocimiento, y así habrá menos mendicidad intelectual.

Simplemente no es posible que tanto en el estudio como en el trabajo permitamos los “arrecostados“, no es posible que tratemos de maquillar la mediocridad y las malas decisiones de quienes nos rodean, no podemos tapar el sol con un “fucking” dedo.

Sino permitimos que estas personas caigan pronto, nunca van a aprender. Como amigos tenemos la obligación de darles un consejo, pero tenemos que ser más leales a nosotros mismos, y no podemos permitirnos “embarrarnos” de su mierda, sino somos responsables, no podemos involucrarnos más de lo debido.

¿Hasta dónde comerse la bronca?

Yo siempre he considerado que un amigo no puede ser alguien que se te pega como “garrapata”, un amigo debe ser alguien que te aporta, porque en verdad que no puede existir “amistad” unilateral, no puede existir amistad por “conveniencia”. Prefiero tener un solo amigo que diez que estén conmigo por interés, lo que no sirve que no estorbe, “amigo”que no es amigo, debe ser fumigado, cuanto antes.

Por lo que para analizar hasta dónde nos metemos en una bronca, lo primero es analizar si en verdad son nuestros amigos, y segundo y talvez más importante, si en verdad le estamos ayudando en algo, o solo prorrogando una lección que deben aprender.

En verdad no podemos en ninguna ocasión brindar ayuda si esto significa hundirnos también, porque al final sino estás a flote, de nada vas a servir a largo plazo.

Uno no puede defender lo indefendible, uno no puede justificar acciones que van contra nuestra moral, hasta la amistad tiene limites, y quien pretenda hundirte con él, a pesar de estar consciente de estar haciendo las cosas mal, simplemente no es tu amigo.

El que siembra lo que no debe, cosecha lo que no quiere, así que tenga mucho cuidado con cosechar mediocridad y parasitismo, que sino eso es lo que te va a rodear y distinguir.

El día de mañana estarás rodeado de la gente que elegiste hoy, y en caso de “problemas”, tenes que pensar si ese queres que sea tu equipo.

 

9 thoughts on “¿Hasta dónde comerse la bronca?

  1. Morajela no te comás la bronca, no te quemés: hay luchas que no merecen darse!

  2. Muy bueno. Hay una frase que dice “haz el bien y no mires a quien” pero se malentiende pensando que hay que hacer favores a lo loco o darle a la gente justo lo quiere, cuando muchas veces lo que ese amigo necesita es un “no” o una forma distinta de ayuda para que pueda entrar en razón, eso es mayor bien que alimentar conductas negativas.
    Por otra parte, estoy muy de acuerdo no se puede considerar amigo a quien te busca solo para solucionar sus problemas.

    • Amigo por conveniencia en definitiva no es amigo…

    • Yo iba a mencionar la misma frase. Muchos creen que hay que hacerle favores a todo el mundo y luego…pummm, tome la cachetada y la patada. Yo le hago favores a la gente que veo que realmente lo necesita. No a quien pone la mano y quiere que los demás sean los que le resuevan los problemas y ellos no mueve ni un solo dedo.

  3. Contra el vicio de pedir, la virtud de no dar…

    Mae, es como cuando un “amigo” te pide plata prestada… se pierde la plata y se pierde la amistad… y el hijueputa siempre es uno si anda cobrando…

  4. Diría mi abuela que es una sabia mujer: “No sude calenturas ajenas”

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