El negociazo de las patentes de licor

En la actualidad para conseguir una patente de licor hay que conseguirla en el “mercado negro”, donde he oído que restaurantes, bares, supermercados pagan más ¢10 millones por obtenerla, para después pagar una miserable mensualidad a las municipalidades.

Se esta discutiendo un Proyecto de ley en la Asamblea Legislativa para quitar tanta restricción para vender licores, ya que la ley que actualmente nos rige es de 1936, por lo cual es claro que fue pensada para otra realidad, cuando la sociedad veía consumir licor casi que como un “pecado”.

La verdad los costarricenses deberíamos poder conseguir una cerveza en cualquier “pulpería”, café o restaurante, y las patentes de licor deberían ser otorgadas para el que las solicite, y los fondos recaudados con esas patentes deberían utilizarse para ayudar a las personas que realmente tienen problemas de alcohol o drogas y educar a la población en general en el consumo de licor, para tener una sociedad más educada que sepa moderarse.

El licor es un negociazo, harían bien los diputados en liberarlo, para que sean más personas las que se beneficien, y no como ahora que esta en las manos de unos pocos.

¿Ustedes qué piensan?




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"Fundador de Ticoblogger, blogueando por mero placer desde el 2005".

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  • Anónimo

    De hecho en 1936 estaban todavía resonando las consecuencias de la época de prohibición en Estados Unidos, fijo esas regulaciones no tienen mucho que ver con el esquema actual de mercado de licores.

    Es el mismo cuento de las placas de taxi. Al final lo que hace ese tema de patentes es quitarle el derecho a la gente de vender algo, y dárselo a un grupito social para que se dedique a hacer dinero a como le dé la gana. Es como tener una nueva prohibición, pero con aval del Estado.

    Claro, si usted habla de quitar las patentes fijo va a salir hasta el espíritu de Al Capone condenando la medida y vaticinando la nueva apocalipsis y la desintegración de la familia y los chiquitos de 3 años borrachos en los caños, porque evidentemente, esa teta de las patentes tiene muchos interesados en mantenerla.

    Lo que se debería hacer es seguir el mismo esquema de patente, pero sin restricción en cuanto a número. Simplemente usted quiere una patente, la saca y si cumple con las restricciones de zonificación urbana, y las restricciones de horarios y venta a menores, pague derechos municipales y dele. Si en una zona hay 20 bares y quiere aparecer uno más, que aparezca y que el resto vea a ver cómo compite.

    De todos modos actualmente los dueños de las patentes hacen lo que les da la gana con la patente y las municipalidades no pueden decirles nada. Entonces? Cuál es la diferencia con simplemente sacar patentes por la libre?

  • Anónimo

    Por supuesto que deberían abrir el número… como dice Geek, mientras cumplan las condiciones, y que paguen razonablemente a la Muni, no algo simbólico… de todas formas ahoria ya se hace, pero la plata se la deja otro (el “dueño” de la patente).  Es absurdo tratar de combatir el alto consumo de alcohol a pura represión…

  • Cynthia Salgado

    El alcoholismo es una plaga en Costa Rica. Hay borrachos tirados por todas partes como perros callejeros, y la gente lo que hace es celebrarlo. Ay, pobrecito, es un borrachito! Perdió la liga o cualquier otro de los equipillos de dizque futbol, jale a tomar, ganó, jale a tomar más. Un bautizo, jale a tomar. Los 50 años de los abuelos, jale a tomar. Y el que no quiere tomar, que aburrido sos.  Yo he visto de primera mano lo que el hace el alcohol a una familia, y yo no creo que conseguirlo como si fueran confites en una pulpería vaya a solucionar nada. No aquí en Costa Rica al menos, porque no tenemos esa idiosincracia, no tenemos la educación necesaria para hacer un brindis y parar de tomar. No. Aquí la cultura enseña que es tuanis tomar, es tuanis andar de goma todo el fin de semana, es tuanis tener problemas en la casa con la doña, no importa pelearse delante de los carajillos con tal de cumplir con el estereotipo de que es tuanis tomar! No jodás. Hablo solo por mi, por supuesto. Yo no tomo, ni voy a bares, y si voy a una cafetería, a tomar café, es porque detesto el ambiente estúpido de los bares. Porque no quiero ver borrachos. De nuevo, muy mi opinión.

  • Anónimo

    Yo estoy de acuerdo con todo eso… pero ¿qué hacer?  Por lo menos con la plata que se debería recoger en patentes se pueden hacer campañas educativas o centros de rehabilitación… la prohibición sólo generaría Al Capones…

  • Anónimo

    Como dice terox, la pregunta es si queremos que paralelo a ese problema, el Estado y la sociedad perciba recursos (= compensación por el daño social) o si queremos que esos recursos se los siga dejando la élite de dueños de patentes. El problema existe, y con o sin reforma seguirá existiendo. El tema es quién queremos que se deje la plata al final.

  • http://h3dicho.ticoblogger.com H3dicho

    Exacto, el problema existe y no lo podemos tapar con un dedo, esta en nosotros si al menos logramos captar algo de esos beneficios y utilizarlos para la lucha contra el alcoholismo, lo que no es lo mismo a una lucha contra el alcohol. 

  • http://profiles.google.com/adels.net Daniel Enrique Lopez Saravia

    Ok, luego de tanto tiempo.

    En Guatemala y El Salvador cualquiera puede poner su tiendita de barrio cerca de una iglesia, escuela y universidad en realidad no existe ninguna restricción para la venta de cualquier bebida alcoholica. Y realmente se ven desordenes, establecimientos no adecuados en zonas no adecuadas y cero regulación. 

  • http://h3dicho.ticoblogger.com H3dicho

    Si, pero acá no estamos proponiendo que lo pongan en cualquier lado, sino que las patentes las den de una manera menos restrictiva, en la actualidad estan limitadas según el número de habitantes de una población, lo que provoca que para conseguir una se tenga que recurrir  al mercado negro, donde solo unos pocos ganan.