Wikileaks: “Injerencia Política en el Poder Judicial” [TLC]
Ayer les decía a los compas de Facebook, que me tenía muy feliz el hecho que La Nación suscribiera un acuerdo con Wikileaks ,y el encuentro propio de una película, para difundir los cables relacionados con Costa Rica, así que vamos a empezar a comentarlos.
Injerencia Política en el Poder Judicial
Hace menos de un mes los jueces de nuestro país indignados con Jorge Chavarria emiten un comunicado de prensa en donde lo contadicen y nos dicen que “las llamadas de los políticos y jerarcas del Poder Ejecutivo a los funcionarios judiciales no son una práctica habitual en nuestro país”.
Todo parece indicar que nuestro Fiscal General nos salió más honesto o carebarro, de lo que pensábamos cuando dijo: ““En este país se acostumbra eso; es una práctica normal la de mandar mensajitos a través de interpuestas personas”.
Me imagino que la “injerencia política” en el Poder Judicial, no es un tema controversial en el mundo político, y esto nos los termina de confirmar Wikileaks, que nos muestra al Poder Ejecutivo liderado por Oscar Arias y como tenia claro conocimiento de cómo iba a votar la Sala sobre el TLC , y la existencia de magistrados que ideológicamente estaban en contra del TLC. Un punto que vale la pena destacar es como la actual Presidenta de la República, y Vicepresidenta en ese momento se reúne con el presidente de la Corte, donde este le adelante criterio a la entonces vicepresidenta y esta hasta le solicita a Paulino Mora un plazo para que resuelva; lo cual hace ver a la Sala Constitucional como un tribunal muy parecido a una Asamblea Legislativa en donde se impone criterios políticos sobre los técnico jurídicos.
Esto nos tiene que hacer reflexionar sobre como la metodología para elegir magistrados es contraproducente para una sana separación de Poderes, ya que todo Magistrado queda debiendo “favores” en la Asamblea cuando es elegido, y todavía más si la votación se pone reñida.
El continuo interés de los políticos para limitar el Poder de la Sala Constitucional, nos hace pensar que si bien es cierto la Sala le falla a la ética adelantando criterios y manteniendo posiciones ideológicas en sus resoluciones, aunque sean votos salvados, las cosas no están tan mal como se podría pensar, porque al menos Wikileaks no nos habla de compra de funcionarios.
Lo he dicho anteriormente, la solución no es limitar a la Sala, sino más bien, como la Sala en sus resoluciones debe resolver tomando como base criterios técnico jurídicos, y no políticos, debe existir un control expedito, para en casos en donde una resolución que pueda traer más perjuicios al país que beneficios, pueda “vetarse” en la A.L mediante mayoría absoluta o similar [ver más--].
Ante esta realidad que evidencia Wikileaks, y que muchos sospechabamos, se deben buscar soluciones que ayuden a luchar contra la injerencia política en el Poder Judicial.
Pero como son los mismos políticos los que tienen que tomar esas decisiones: “Esto es Tierra de Nadie” o de “alguien” pero no del pueblo.


2 marzo, 2011 