“Seguridad Ciudadana Virtual” [Ideas para un Gobierno Idiota]
Si el Estado quiere buscar que la interacción virtual de sus ciudadanos tenga niveles minimos de seguridad, primero debe empezar por ejercer controles no intrusivos en la forma como todos nos conectamos a internet.
Todos cuando navegamos por internet dejamos una especie de “huella virtual” que en caso de “cyberdelinquir” puede convertirse en una prueba incriminatoria de nuestra participación.
El problema en la práctica es qué tan “confiable” puede ser esa “huella virtual” como prueba incriminatoria, y que nuestros jueces no tengan que dejar libres a los “cyberdelincuentes” por un “in dubio pro reo” .
¿Cómo ir reduciendo esto?
Se tiene que empezar por crear una ley que formente la Seguridad Informática:
- Obligue a toda persona que contrate un servicio de conexión a internet, a definir si dicho servicio va a ser de uso privado o público. (Entiendase por Público, los lugares comerciales o no que dan acceso libre a sus redes (Wifi or not)
- Se obligue a las personas que utilicen internet de conexión privada, a proteger sus conexiones inalambricas con contraseñas, y así evitar que terceros utilicen estas para delinquir, y puedan ser incriminados.
- Toda institución o lugar comercial que brinde conexión de manera abierta, debe indicarlo en su contrato de servicios.
- Debe existir una base de datos con los encargados de dichos establecimientos, para en caso de un evento, pueda existir una buena coordinación.
¿Qué nos aporta dicho control?
Al existir un control de las Ip´s donde se conectan los usuarios sin ningún contrato de servicios, los bancos o entidades que necesiten realizar transacciones seguras , pueden vigilar con más recelo cuando un cliente se conecte de ese tipo de conexión.
Con los contactos de los comercios que brindan este tipo de accesos, se puede lograr una reacción más expedita hacia cualquier tipo de ataque que puedan recibir desde ciudadanos hasta entidades desde este tipo de conexiones.
Si se controla más las conexiones WiFi libres, y se promueve una cultura de protección, de las conexiones privadas (por parte del usuario mismo), logramos reducir la posibilidad de un alto porcentaje de impunidad en delitos informáticos o delitos comunes por vías informáticas.
Es imposible evitar que usuarios expertos en internet logren ocultar sus rastros al “cyberdelinquir”, pero es responsabilidad del Estado lograr que esto sea cada vez más dificil.


4 septiembre, 2009 